23.12.10

Lo que nunca cuentan

Este año nos intentaron asustar con que España se dirigía durante este mismo siglo XXI a una subida de temperatura de hasta 6 grados. Casualmente la noticia saltó a finales de julio, osea en pleno verano, cuando más puede impactar una entradilla como la del propio artículo de El País enlazado anteriormente.
El cambio climático provocará un aumento de las temperaturas de hasta seis grados en España dentro de 60 años, según el último informe de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) que recoge el impacto del calentamiento global sobre el clima en España y que también incide en la reducción progresiva de las precipitaciones a partir de la segunda mitad de siglo.
El artículo está seleccionado al azar, pero si haces una búsqueda en Google sobre dicha noticia, todos ellos pintan un panorama desolador.

La noticia se basa en este estudio del AEMAT (La Agencia Estatal de Meteorología) que representa las temperaturas máximas, mínimas y las precipitaciones para los próximos 90 años. El resultado son unos gráficos de este tipo:


Sí lees más abajo encuentras en letra bien pequeña, una especie de aviso en el que te cuentan entre susurros que los modelos son la mejor herramienta..., que existen todavía incertidumbres..., que utilizan diferentes modelos climáticos..., que se puede calcular la incertidumbre... en fin a medio camino entre la escusa y la autojustificación, de una manera plana para que ningún periodista se percate del verdadero sentido de estos resultados, y se queden sólo con la subida de seis grados.

Pero un modelo es un modelo, y un modelo es algo que, según la propia página Escenarios de Cambio Climático del AEMET, produce unos resultados que según el Descargo de responsabilidad que se incluye en la parte de abajo de dicha página (también en letra pequeña, en voz bajita):
Las proyecciones climáticas se basan en resultados de modelos informáticos que implican simplificaciones de procesos físicos reales que actualmente no se comprenden totalmente. En consecuencia, la AEMET no asume responsabilidad por la precisión de las proyecciones climáticas aquí disponibles, ni por las interpretaciones, deducciones, conclusiones o acciones realizadas por cualquier persona en relación con esta información.
Y esto, que debería ser la primera circunstancia que se señalara al publicar esta noticia, nunca nos lo cuentan.